SALUDO DEL PRESIDENTE

Como Presidente de Juventudes Musicales de Sevilla quisiera daros mi más cordial bienvenida a esta veterana institución, cuya sede está hoy, desde 1998, en el Pabellón Domecq, en el emblemático Parque de Mª Luisa de Sevilla.

Yo crecí musicalmente aquí, en Juventudes Musicales, desde que estábamos en los sótanos de la Escuela de Estudios Hispanoamericanos  en la calle Alfonso XII, y la generosidad que siempre encontré os la ofrezco ahora a todos. Ahora soy yo el que os debe decir que aquí tenéis vuestra casa, pues es la casa de todos los que amamos la Música y contribuimos día a día a su promoción y  la de los jóvenes intérpretes como principal objetivo. Como bien sabéis, Juventudes Musicales, como asociación que es sin ánimo de lucro y de utilidad pública, es una organización de servicio a la sociedad a través de la promoción de la Cultura en general y de la Música en particular y todos los que a ella pertenecemos estamos unidos en este proyecto de vida, en el que creemos plenamente y al que sois bienvenidos aquellos que queráis participar; en definitiva todos los ciudadanos aficionados y entidades que estéis sensibilizados con nuestra noble causa. Después del bagaje por todos conocido de Juventudes Musicales en la ciudad, aquí estamos dispuestos a continuar trabajando por la Música y la Juventud y a compartirlo con vosotros.
 Deseo saludar muy calurosamente y expresar mi agradecimiento a todos los socios de Juventudes Musicales de Sevilla, especialmente a esa grandísima mayoría que ha depositado en mí y mi equipo su confianza al elegirme Presidente en un momento histórico para esta institución. La Junta Directiva y yo mismo asumimos con entusiasmo e ilusión la labor de hacernos cargo del importantísimo legado que nos ha dejado mi gran amigo y muy querido y admirado anterior Presidente Julio García Casas, hoy Presidente de Honor junto a Manuel Castillo. A él me debo, me debo a Juventudes Musicales y me debo a vosotros, los socios.
 Recibid también un saludo y mi abrazo cordial todos los intérpretes y músicos, todos sin excepción, desde los jóvenes hasta las figuras ya consagradas. Los primeros, como fue también mi experiencia, seguiréis encontrando en Juventudes Musicales de Sevilla el apoyo, la protección y promoción que yo encontré, que ahora vosotros merecéis y que es nuestra razón de existir, y los ya grandes intérpretes sois el punto de referencia para ellos; muchos de vosotros que sois hoy grandes figuras de la interpretación musical, empezasteis con Juventudes Musicales como primer escenario y ello nos enorgullece y nos anima a seguir en una labor que consideramos esencial y que aprendimos a hacer y sentir como propias hace muchos años.
    No quiero dejar de dedicar un especial agradecimiento a las instituciones y entidades, tanto públicas como privadas que, sensibles a nuestra filosofía y nuestros fines, nos dieron y nos dan su apoyo y ayuda para poder superar las dificultades, principalmente económicas, con que nos encontramos siempre. Sin ellas, Juventudes Musicales hubiéramos tenido mucho más difícil cumplir nuestro cometido. Así he de citar a las colaboraciones siempre del Excmo Ayuntamiento de Sevilla, que nos cedió hace casi veinte años el uso del Pabellón para establecer nuestra sede, a la Real Maestranza de Caballería de Sevilla que nos patrocina íntegramente el Festival de Primavera cada año, el ICAS que nos permite programar en el Espacio Turina, el Conservatorio Superior de Música “Manuel Castillo” con el Colegio Mayor Universitario “Hernando Colón”  y Juventudes Musicales de Andalucía y de España, que nos aportan jóvenes talentos, el CICUS y la Facultad de Derecho de la Universidad de Sevilla, la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla, el Conservatorio Profesional “Cristóbal de Morales”, la Fundación Cajasol, la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla, la Orquesta Sinfónica del Aljarafe, la Diputación Provincial, la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, la Fundación Albéniz o la Escuela de Estudios Hispanoamericanos entre otras. Pero mención especial merecen la Fundación Focus y el Instituto Británico de Sevilla, que anualmente hacen su aportación económica a Juventudes Musicales, como los socios lo hacen con su cuota. A todos, muchas gracias por vuestra colaboración desinteresada y para nosotros tan necesaria.
     Quisiera concluir haciendo una invitación a que,  si nuestra labor os parece digna de apoyo, participéis  con nosotros y os hagáis socios de Juventudes Musicales de Sevilla o  forméis parte de nuestro patronato a través del micromecenazgo,  disfrutéis como público de todas las actividades musicales y culturales que organizamos, siendo así parte activa en nuestro fin de promocionar a los jóvenes y a la Música como un derecho fundamental del ser humano.
Julio García Casas
Manuel Castillo
Sed todos siempre bienvenidos a Juventudes Musicales de Sevilla porque, como tantas veces decía Julio García Casas citando a Sancho en El Quijote: “Donde hay Música, no puede haber cosa mala”.
Arnold W. Collado

Presidente